Estilos de aprendizaje para una formación colaborativa

Echando la vista atrás, recordando mi etapa de formación universitaria, no me puedo creer que no se me quedara grabado el tema de los estilos de aprendizaje. Seguro que formaba parte del temario de Pedagogía, pero la verdad es que no debió ser muy efectivo el planteamiento del tema porque pasó sin pena ni gloria, y mira que siempre he sido una alumna curiosa.

Por suerte, tuve una segunda oportunidad para conocer más acerca de los estilos de aprendizaje y su aplicación en la práctica docente. Fue en la UNED,  de la mano de Georgina Cherta… una experiencia estupenda que después he tratado de transmitir  a mi manera en los cursos de Redefor, obteniendo muy buenos resultados con los alumnos, ya que el proceso de aprendizaje es muy práctico y personalizado, llegando a descubrir aspectos de uno mismo que incluso explican pautas de tu vida de las que en muchos casos ni siquiera se es consciente. Puro constructivismo y aprendizaje significativo.  Ahí me enganché a un tema precioso, con mucho por trabajar y que aún, pese a la evidencia de su utilidad, apenas se utiliza por parte de los profesores.

Como no podía ser de otra manera, en el aprendizaje colaborativo, tanto presencialmente como on line, tener en cuenta los estilos de aprendizaje puede mejorar muchísimo la experiencia. Por ejemplo, puede ser útil para la conformación de los equipos, para el conocimiento de las especificidades de cada uno de los miembros, para la distribución de las tareas, la orientación profesional o para  la planificación de actividades de refuerzo, entre otras muchas posibilidades que dependerán de las características de la acción formativa.

Además, no hay que olvidar el fuerte componente de autonomía y responsabilidad con el propio aprendizaje que conlleva. Por tanto, es necesario que el alumno se conozca a sí mismo en profundidad para poder actuar conforme a sus necesidades. En este caso, el docente debe ser el guía que le acerque este tipo de posibilidades de conocimiento personal.

El reconocimiento de la diversidad del alumnado, tanto desde el punto de vista de sus intereses y motivaciones como desde el punto de vista cognitivo, supone un nuevo reto: ¿Cómo podemos enfrentar la diversidad del  alumnado?, ¿se debe ajustar la metodología a los diferentes estilos?, y si es así, entonces ¿tiene sentido hablar de modelos de enseñanza?.

Con el objetivo de ahondar en la toma de conciencia de las especificidades de los alumnos, es muy recomendable visualizar esta entrevista a Howard Gardner, el creador de la teoría de las Inteligencias Múltiples, para a continuación relacionar las distintas aportaciones en este campo y poder aplicar el conocimiento a la práctica docente.

Resulta evidente que todo el mundo no aprende del mismo modo ni a la misma velocidad. Si analizamos cualquier grupo de alumnos encontraremos que cada uno prefiere una manera de estudiar, un ambiente, una situación, unos métodos, un tipo de actividades, etc.

El concepto estilo de aprendizaje hace referencia al hecho de que cada individuo muestra una manera diferente de aprender. Si bien es cierto que según lo que estemos aprendiendo utilizamos  unos procedimientos u otros, cada alumno tiene tendencia a utilizar un determinado tipo de estrategias.

Una de las definiciones más completa y que más frecuentemente encontramos citada pertenece a Keefe (1998), quien afirma que “los estilos de aprendizaje son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos, que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los discentes perciben, interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje”.

De acuerdo con la definición, en los estilos cognitivos intervienen tres componentes:

-Rasgos cognitivos:

Están relacionados con cómo los individuos forman y utilizan los conceptos, interpretan la información, resuelven problemas, y muestra preferencia hacia el  uso de determinados sentidos (visual, auditivo o cinético).

-Rasgos afectivos:

El aprendizaje es un proceso cognitivo y afectivo a la vez. Para aprender es necesario “poder hacerlo” – tener los conocimientos  y habilidades necesarios (componentes  cognitivos) – pero además “querer hacerlo” – tener lavoluntad y motivación suficiente (componentes afectivos) –.

En relación a los acciones educativas on line, hay una fundamentada preocupación por el componente afectivo debido a los problemas de abandono y sensación de soledad que experimentan algunos alumnos. En este sentido, las estrategias colaborativas  ayudan a que la persona se sienta parte de un equipo y minimice el sentimiento de aislamiento, desconexión o soledad.

-Rasgos fisiológicos:

Por último, no podemos olvidar los aspectos biológicos que influyen en el aprendizaje como los biotipos y los biorritmos.

Aunque existen multitud de investigaciones que proponen diversas maneras de analizar los estilos de aprendizaje, en mucho de los casos complementarias entre sí, vamos a destacar la aportación del modelo de Programación Neurolingüística (PNL), que se basa en los canales de acceso de la información y el modelo de Honey y Munford, que habla de los estilos activo, reflexivo, teórico y pragmático.

La PNL distingue tres categorías:

-Visual:

Es la preferencia de pensar en imágenes. Visualizar permite establecer relaciones entre diferentes ideas. Tiene relación directa con la capacidad de abstracción y planificación.

Los alumnos visuales aprenden mejor cuando ven la información de alguna manera. En una exposición oral, preferirán tomar nota o seguir la explicación con un texto delante.

-Auditivo:

El sistema auditivo recupera la información de manera secuencial. Cuando se memoriza auditivamente es necesario recordar las palabras para seguir, no pueden ver toda la información a la vez como hacen los visuales. No permite relacionar conceptos con la misma facilidad que los visuales, pero es un sistema crucial para aprender idiomas o música. Como es lógico, los alumnos auditivos aprenden mejor con explicaciones orales y debates (presenciales).

-Kinestésico:

Este sistema se usa cuando asociamos la información con movimientos y sensaciones. Es el sistema que se usa en los deportes o en cualquier actividad que incluya  acción (artesanía, escribir a ordenador, etc.) Es un  sistema más lento que los otros dos pero  una vez que se aprende es más difícil olvidarlo. Los alumnos kinestésicos necesitan moverse, prefieren experimentar.

Y por otra parte, Honey y Munford agrupan los estilos de aprendizaje en:

-Activos:

Se involucran directa y totalmente en las experiencias nuevas. Disfrutan el “aquí y ahora” y se alegran de ser dominados por las experiencias inmediatas. Tienen tendencia a crecerse ante el reto de nuevas experiencias, pero se aburren con la  implantación y la consolidación a largo plazo.

-Reflexivos:

Les gusta adoptar un segundo plano para sopesar las experiencias y observar estas desde muchas perspectivas diferentes.  Recopilan datos, tanto de primera mano como de otras fuentes, y prefieren pensar sobre ellos minuciosamente antes de llegar a una conclusión. Son personas pensativas a las que les  gusta considerar todas las perspectivas e implicaciones posibles antes de tomar una decisión. Prefieren un segundo plano en reuniones y debates. Les gusta observar a los demás en acción, escuchan y ven el giro que toma el debate antes de asumir sus propios  puntos de vista.

-Teóricos:

Adaptan e integran observaciones en teorías complejas, pero con una lógica excelente. Piensan en los problemas de forma vertical, secuencial y lógica. Asimilan factores  dispares en teorías coherentes. Tienden a ser perfeccionistas y no descansan hasta que las cosas están ordenadas y encajan en un esquema racional. Les gusta analizar y sintetizar. Son minuciosos en supuestos básicos, principios, teorías, modelos y pensamientos de sistemas. Frecuentemente preguntan cosas como: “¿Tiene sentido?, ¿cómo encaja esto dentro de aquello?, ¿cuáles son los supuestos básicos?”. Tienden a ser independientes, analíticos y dedicados a la objetividad racional más que a cualquier cosa subjetiva o ambigua. Su enfoque de los problemas es coherentemente lógico. Éste es su esquema mental y rechazan cualquier cosa que no se ajusta a dicho  esquema. Prefieren aumentar la certeza y se sienten incómodos entre criterios subjetivos o ambiguos.

-Pragmáticos:

Son minuciosos comprobando ideas, teorías y técnicas para ver si funcionan en la práctica. Intentan positivamente buscar nuevas ideas y, a la primera oportunidad, tratan de experimentar con la aplicación de las mismas. Son el tipo de personas que vuelven de los cursos de formación rebosantes de nuevas ideas que  desean poner en práctica. Les gusta hacerse cargo de las cosas y actúan rápidamente y con convicción en aquellas ideas que les atraen. Tienden a ser impacientes en las reuniones reflexivas y abiertas, son esencialmente  prácticos, personas con los pies en la tierra a quienes les gusta tomar decisiones pragmáticas y solucionar problemas. Afrontan los problemas y las oportunidades como un reto.

Sea cual sea el estilo predominante del alumno, la  acción tutorial debe favorecer que los alumnos recorran distintos estilos, que se enfrenten a situaciones y actividades variadas que le ayuden a desarrollarse.

Por tanto, es importante que cualquier tutor conozca un adecuado repertorio de técnicas didácticas y actividades de diferente tipo que le ayuden a crear situaciones de aprendizaje variadas. Los estilos de aprendizaje no son exclusivos, de hecho son simultáneos.

Tomar conciencia de cuál es nuestro estilo de aprendizaje nos permite identificar cómo es nuestro  estilo de enseñanza. Este es un punto de partida para mejorar nuestra acción tutorial enriqueciéndola con nuevos enfoques, lo cual nos permitiría ofrecer a los alumnos experiencias de aprendizaje más variadas.

Como conclusión y a modo de resumen, los beneficios más destacados de tomar en consideración los modelos y teorías sobre estilos de aprendizaje son:

-Diseñar los contenidos del curso atendiendo a diferentes estilos de aprendizaje.

-Adaptar las actividades a las preferencias de los alumnos.

-Permite identificar a los individuos que necesitan atención especial porque sus estilos de aprendizaje difieren de la mayoría del grupo.

-Tener en cuenta otra perspectiva sobre las observaciones y comentarios de los alumnos a los contenidos y métodos didácticos.

-Trabajar los estilos de aprendizaje es una buena herramienta en la formación de tutores ya que les permite apreciar la necesidad de adoptar métodos variados y tomar conciencia de sus propios estilos de enseñanza.

Espero que os animéis a realizar los cuestionarios para comprobar si se corresponde la percepción personal sobre uno mismo con los resultados. En mi caso encajó a la perfección, soy kinestésica total, con un estilo predominantemente activo y pragmático.

-Test de Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje

http://www.estilosdeaprendizaje.es/chaea/chaea.htm

-Test de canales predominantes de aprendizaje PNL

http://www.ceppemsoax.com/catalogo/pdfs/test_canales.pdf

Pero de nada serviría tener el resultado de los test si no contamos con estrategias para utilizar esa información en beneficio del aprendizaje. En este enlace pueden encontrar propuestas en este sentido a modo de ejemplo.

http://www.uned.es/revistaestilosdeaprendizaje/numero_4/Artigos/lsr_4_articulo_10.pdf

Besos!

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s